CONEXIONES AL OTRO LADO

El mundo se rige por leyes, sentidos y problemas.
Este libro deja a la imaginación el poder de las malas lenguas y deshace todo cuanto real parece.

Un conjunto de poesías que determinan como el surrealismo domina la vida de todos.
Que un incansable momento de gloria pasajera puede ser el detonante para escribir sin pensar y vivir pensando el que nos asombra y nos preocupa.

Dedicado a la pena y a la gloria, a la desdicha y a la honra, a la catarsis y al epitafio.
Todo es la sombra de todo. Viva todo lo bonito.

 Barcelona 2016





Al viento

Centollos crucificados.
Enemas en el espacio.
Bombas bajo el agua.
Rayos de luz.
Reyes locos.
Princesas rameras.
Ocho odiosos.
Siete hijos de puta.
Seis amaneceres.
Cinco rebeldes.
Cuatro cautivos.
Tres presidiarios.
Dos enamorados.
Un poderoso.
Un desecho.
Un despojo.
Un grito.
Un momento de frío.
Un momento al viento.


Amanecer de ataduras

Napalm que quema mis pensamientos.
Puedo borrar de mi mente
todo cuanto se.
Todo cuanto quiero,
todo cuanto veo.
Puedo subir por una escalera infinita
hasta el cielo,
puedo bajar a los infiernos
con un bastón de caramelo
y no quemarme ni los pelos del sobaco.
Puedo entrar en un burdel
y que me echen por putero soñador.
Puedo asesinar a una persona
y que caiga en el olvido.
Puedo volar por entre ramas
y comer el fruto del árbol
sin caerme de lo alto.
Puedo secar mis lágrimas
con otra risa inmunda.
Puedo sacar y ver mi ego
y pegarle un tiro.
Puedo hacer todo cuanto quiera.
Yo soy.
Yo puedo.



Cárceles de maltrechas almas                                                                                                                                                     
Me topé con la belleza
y la hice desaparecer.
Me encargué de que fuera
sólo para unos pocos.
Pocos, para cuando estén vivos
ya será tarde.
Serán pasto de los cuervos plateados
de cola roja,
como una explosión de un meteorito
que choca con la tierra
y de la colisión
nace un niño mitad humano, mitad poeta.
Mitad perro, mitad ardilla,
mitad mono, mitad cocodrilo,
mitad mujer, mitad concha marina,
mitad amante, mitad traición,
mitad pez, mitad presidiario…
Dile a un gato que nade,

dile a un pez que trepe.


Cigarros de gasolina

Cárcel de oro.
Meado de sangre.
Gárgola hermosa.
Pies de plomo.
Agua eléctrica.
Sal de dulce sabor.
Azúcar de pimienta.
Mar seco.
Tierra sin movimiento.
Cadena perpetua.
Orden bendito.
Ley amable.
Condena sutil y sabia.
Resbaladiza y estrecha enfermedad,
incurable enfermedad.
La pasión del cosmos.
Cigarros de gasolina
que se encienden
y explotan
y se asustan y mueren.


Cocaína

Recae el dolor.
La cocaína no hace efecto.
La tendencia es subir
como un globo aerostático,
que salva al rinoceronte
de ser mutilado,
pero le quitarán el cuerno
para hacer sopa
para el anciano rígido,
el anciano sin paz.

Retoques de arrugas,
manta de infidelidades,
hijos muertos,
próstata infectada,
hongos y ampollas,
asquerosas enfermedades
todo por las ansias de poder,
asesinatos a machetazos
como la cocaína con pólvora,
guerra abierta,
herida ensangrentada,
mente podrida.



Despertaré muerto

A penas he dormido
y reído.
Mi sombra me persigue
y me pide justicia.
Despierto de esta pesadilla mojado
como recién salido de la placenta,
pero… seco, sucio,
maloliente y cansado,
lloro por dentro
y le digo a dios que estoy triste.
Pero el no parece escucharme.
Me tiraré por la cuesta rodando
dentro de un cubo de basura,
y rodaré, rodaré hasta explotar.
Hasta desintegrarme.

Hasta despertar muerto.


Digo adiós, digo adiós

Digo adiós.
La lástima me hace llorar.
No hay sitio ni lugar dentro de mí,
y no suelo caer sin levantarme.
Nunca pretendí hacer daño a nadie,
pero mi ira ataca a cualquiera
dejando tras de sí una estela de rabia.

Me siento solo,
y eso se convierte en impotencia.
Y eso acaba en desastre.
Así empiezo a decaer en la tristeza.
Así empiezo a volverme loco
y brillo por la ausencia de la cordura.
Brillo por la brutal desdicha.
Siento que quiero morir
pero seguir vivo.
Siento que quiero despertar
pero seguir dormido.
Siento que quiero alzarme
pero seguir cabizbajo.
Y digo adiós.
Y digo adiós.


El cenicero

Claras funciones de elementos
bondadosos a lo lejos
como pequeñas manchas de orín
en mi pantalón, tan apestoso,
que hasta los perros lo olisquean.
Olisquean el intelecto.
La belleza propia de un loco traficante de armas.
Un jardinero de setas alucinógenas.
Un artesano de la esquizofrenia,
el calor de la chispa de la profecía
que un día se afirmó.

Religiones inútiles.
Pensamientos de doctor enfermizo,
de culebra de dos cabezas.
Realidades macabras
vistas por un infante
que sufre la pobreza extrema
y se desintegra
por el viento de la desgracia.


El monstruo

Aullidos en mi intelecto.
Apretones de estómago.
Bilis y vitaminas.
Cohete sin rumbo.
Anestesia total.
Heces que caminan solas.
Un cuarto oscuro
donde se esconde el monstruo,
donde se alimenta de sí mismo.
Cero en conducta.
Producto innecesario.
Gas letal.
Guerra de amores.
El lobo despierta
convertido en cordero.
La rata nace pez
y la reina muere siendo virgen.


El pajarillo

Prefiero estar despierto
a dormir de cara a la pared,
siguiendo a la gacela
y a su carne jugosa,
carne rosada cual labios
de prostituta.
Prefiero despertar
y caerme al suelo,
para así seguir levantándome
y sentir que la vida es vida.
Que está viva y vale para algo.
Porque sin las compras y la ventas
esto es un partido perdido.

Fruta que cae del árbol.
Flores que se desfloran
al éxito del zángano.
Polen que cae.
Semilla erótica.
Raíces de puro placer.
Contenciones emigrantes.
Poderes alucinantes
para el pajarillo.
Joven.
Goloso.
Infantil
y grosero.


El rayo X

Rayos X
Redobles de tambor…
Mi espalda está rota.
Mis brazos me pesan.
Y mi culo está sucio de cagar.

Gusanos en la manzana.
Espesor en el agua del pozo.
Rayos X
enfocan mi corazón,
revientan mi alma,
desbocan mi pobre lógica.

Hechos empíricos.
Comida basura.
Tembleques de inanición.
Barriga hinchada
llena de globos de helio.
Trampas en el azar.
Cordura poca…
Y de poca monta.
Zumo de cerebro.
Cerebro de rayos X.


Electrificados los que no caminen

Caminar es llegar hasta que los pulmones quemen,
quemen y se deshinchen.
Caminar es pasar por alto el pasado tan sucio,
que dan ganas de vomitar.
Caminar es creen en un viaje falto de privilegios,
donde se acaba el dolor y estalla el fin.
Caminar es aplaudir al destino y negarlo,
como si fuera un lienzo en blanco.
Caminar es llorar y reír y matar al enemigo,
y como no, comerte su corazón.
Caminar es proponerle a la victoria matrimonio,
y no negarle yacer juntos.
Caminar es resolver y aniquilar los problemas,
y pedirle a la vida, que no le debemos nada.
Porque no debemos nada a la vida.
Porque ya nos la hemos ganado.
Porque las posibilidades son infinitas.


Fuerza de algodón

Dulces sueños por la mañana.
Sarcástico placer por la tarde.
Inquieto parecer por la noche.

Trasnochar para la libertad.
Morir de risa
entre tejedoras de dolor.
Tejedoras que manipulan la economía
de las gordas trifulcas,
del poderoso amanecer
hacia la fuerza,
la fuerza de algodón.


La botella de agua

Lleno una botella de agua
con aire.
Oxígeno de esclavos.
Esclavos libres…
Bebo ese elemento
y presiento su melancolía.
Siembra de perales,
eucaliptus con sabor a sangre.
Una textura invade mi cuerpo,
un desasosiego corrompe mi espíritu,
me aniquila
y lo aniquilo yo a él.
Meloso equilibrio,
traidor y sarcástico hecho.
Impune rencor.


La montura del dragón

Sigo persiguiendo al amanecer
la locura que vino a mí,
que se instaló en mi regazo,
la misma que entró en mi cerebro
penetrando entre las costuras
de mi mente.
Una mente dañada por la droga más fina,
una droga intraanímica,
feroz cual montura del dragón
que aprieta el lomo de la bestia.
Matar al dragón y salvar a la princesa,
eufemismo o no… es esto.


La oruga

La oruga muere cual mariposa nace.
Las bestias vienen a mí
cual resplandor en la mente del pescador,
la mar, resbaladiza como un charco de aceite,
friega mi sentido del honor.
Resisto la tentación de caer
por el barranco del deshonor,
dos enigmas impuros,
dos preguntas sin respuestas.


La pecera

Como estar en una pecera.
Demasiado café,
demasiados nervios inútiles.
Caigo con templanza en el vacío.
Me despedazo cual puzle de cartón.
Me desfiguro cual piel manchada de ácido.
Me convierto en pez
Y no recuerdo nada.

Me siento como escamas
de ballena.
Como corteza
de árbol milenario.
Y ahora ya puedo pensar,
recapacito y me levanto,
grito con asco
y vuelo sin alas.
Creo que se me derramó el alma
cual espuma de cerveza
en un vaso de cristal.

La pecera no es mi mundo.
Pero creo haberla diseñado
como si de mi molde se tratara.
Y está viva.
Viva e inmortal.


Lubricante de motor

Lubricante que enciende
el fuego de la verdad.
La actriz miente sin pudor.
Si no queréis mentir
no digáis la verdad.

Flores de colores,
ritmos de mento,
cáscaras de huevo,
serpientes que asfixian su pena
cual escorpión mata por naturaleza,
cual cerdo en el fango,
cual redentor que vuelve,
vuelve con más fuerza
y destruye el templo
que encarcelaba su traición
y su miedo,
el miedo al sepulcro.


Luz de oscuridad

Brilla la oscuridad y
entre la luz se calma
cual jilguero que crece y calla.
Brilla la luz
sin la oscuridad
a  la que se confiesa
y reanima su esplendor.
Revienta la pólvora,
destruye la bala
por la familia de las cuatro paredes,
familia que abandona el lecho,
familia de osos pardos
que al atacante muerden
y reclaman lo que es suyo,
lo que es suyo.


Me encargaré más tarde

Tengo poderes.
Salto y me encuentro a mi doble.
Y me clava una espada
en el vientre.
Me saca los intestinos,
se los come y se atraganta.
Me presenta al padre
de los impresentables.
Me aplasta con su mano de oro
y me hace callar
con su pico de marfil.

Ella se sacude el lomo
y me besa en la mano,
sutilmente caigo
en una cama de paja
poderosamente húmeda,
llena de peces muertos,
llena de llantos
que se introducen
en mí a su paso,
y crean lo inquebrantable,
crean la risa perfecta.
El fuego en la niebla,
la lluvia en la noche,
el miedo del honrado,
la valentía en el cobarde,
la condición en la muerte
cual volcán,
que no saca lava,
porque tiene que esperar siglos
para que esa brote,
y así poder llorar
sin remordimientos.


Me pregunto

Me pregunto
cuanto falta
para mi muerte,
me pregunto cuando dejaré
de levantarme de la cama
para ir a desmayarme en la cocina.

Me pregunto
cuanto falta para caer
en el pozo de la vergüenza,
me pregunto cuando caeré
del puente que sostiene
mi cuerpo y mi espíritu
para mojar mis lágrimas de cristal.

Me pregunto
cuanto falta
para darme cuenta de todo,
me pregunto cuando despertaré
y caminaré sin descansar
para darme cuenta de que estoy vivo.


Moriré

Delicias de canela
sobran en la mesa.
Cocaína en mi cerebro.
Pegaré un tiro
al aire
y luego me volaré el cráneo.
Por ella saltaré
por donde quiera que vaya.
Sin cuerda.

Necesito liberarme
de tanta suciedad.
Necesito acabar con tanta pena
y desvanecerme para siempre.
Nunca pretendí llamar la atención,
pero han de saber que mataré
y moriré por mis convicciones.
moriré por mis cojones.
Por mis atentados contra todo.
Contra mí mismo.


Nada existe… Seremos y somos

Saber que pierdo el tiempo
es una guerra para adelgazar.
Cerebro jugoso
como el no muerto juzga
la neurona muerta.
Calabazas de princesa.
Pero a partir de medianoche,
ramera sucia,
ramera estúpida,
la que llamó maricón
a un hermano mío,
la misma que esnifa
y caga la misma mierda,
la misma que representa
el odio en esta poesía inexistente.
En la realidad del ahora
nada existe,
y de todo somos y seremos.


Nauseas de embarazo

Pariré al desdichado.
Copiaré la biblia a mano.
Naceré y dominaré el mundo
con mano de diamantes.
Bastos poderes acuden a mí
y siembran el terror erótico
que la estatua viviente
de oro se viste.
Nauseas de embarazo.
Ganas ocultas.
Pesares incautos.
Rebelión cautiva.
Celos de lo inexistente.
Celos.
Celos y nauseas de embarazo.


Necesidad esquiva

Placer instantáneo.
Cordura dañada por el tiempo.
Mente que estalla
y del interior subatómico,
salen chispas de fuego.
Un fuego leal,
leal a la soledad transgresora.
Melodía virgen,
destello de encuentro del tormento.
Necesidad esquiva.
La búsqueda del sincio permanente.

Ya soy libre.
Dios sabe quién es quién.
Necesidad esquiva que pedimos…
Es la manzana podrida
que un día se mezcló con el pastel.
Ese mismo que alimenta
a la mente libre,
al alma prodigiosa.
Al corazón salvaje.
Al pasar del tiempo.


Noctámbulos muertos

Noctámbulos muertos por doquier.
Poetas hambrientos.
Almas poco rectas.
Musgo en los corazones.

La lluvia siempre
cae hacia abajo.
Truenos y rayos.
Cuevas infestadas de murciélagos,
murciélagos que chupan sangre
del humano corrupto,
el humano saciado
por la lujuria temprana,
sexo emancipado,
sexo animal,
largas noches sin dormir,
largos días sin despertar al camino,
noctámbulos muertos de risa,
calambres dolorosos en los huesos,
paradigma incansable,
luces que se apagan
y se pudren en los oídos.
Noctámbulos muertos.


Palabras condenadas

Palabras condenadas.
Palabras náufragas
en el desierto del alma.
Consignas pútridas.
Accesorios inútiles.
Condescendencia rebelde.
Quehaceres insufribles.
Preguntas erróneas.
Despertares dolorosos.
No pagar se puede,
pero caerás en saco roto.
Justicia menor.
Rendimiento superior.
Guerra subatómica.
Átomos enormes.
Átomos que sangran
por no creer en la magia.


Poderes ocultos derramados

Poderes en la habitación.
Ellos aparecen y desaparecen
a mi antojo.
Libélulas volando
en dirección
al destino buscado,
ansiado y perfecto.
Pájaros de colores
rodeando mi cadáver,
arañas en el techo.
Llamas en las esquinas,
hojas de platanero
en el suelo,
resbaladizas y humedecidas
por mi saliva amarga.
Poderes ocultos,
despertar inquieto.
Resucitar divino.
Amapolas venenosas.
Muérdago de invernadero.
Calles solitarias.
Palacios en ruinas…
Destrozar el presente es necesario,
seguir con vida,
es el presente,
el presente literario,
presente vitalicio,
presente de poderes ocultos.


Por dentro

Por dentro estoy muerto.
Espero aquella canción
que me haga llorar.
Sigo por la llanura salvaje
y me topo con las paredes de mi ego.
No persigo la gloria,
pero mi mente dice lo contrario.
Un sueño imposible
es que el ego desaparezca…
Sí persigo mi reencuentro
en mi vida pasada y futura,
ésta realidad que se deshace
como algodón de azúcar
en la boca del lobo.
El lobo que así mismo
despierta de su pesadilla,
pesadilla de ser alguien,
ser alguien
cuando ser uno mismo
es el regalo…

Por dentro estoy muerto
y me da pena, 
espero morir en paz
como las estrellas en el cielo
que a lo lejos dan luz
a los planetas,
que dan la magia
a nuestras vidas.


Posdata

…y sí.
Dolor y gloria.

Sinceramente, te quiero.


Sonido que se apaga

Caminos monótonos.
Surferos que levantan la mirada
hacia el abismo.
Carreteras de fuego,
eminentes personajes.

Azul cobalto en los ojos
de la mirada perdida.
Palabras a lo lejos.
Enigmas restaurados.
Luces de calavera.
Motores de gasolina
quemada.
Sustos de lencería fina.
Aliento fugaz.
Momentos de violencia.
Violencia y brutalidad.
Árboles en la estepa.
Playas de negra arena.
Volcanes en ebullición.
Piedras de lluvia.
Lluvia de números.
Números rotos
cual sonido que se apaga.
Sonido que se apaga
y llora por la soledad.
Soledad inquieta.
Soledad rebelde.


Uno de diez

Calidoscopio roto.
Papel de váter caducado.
Una poca gracia
cual mono de feria.
Pirañas que comen
de la basura.
Tiburones que se relamen
al ver la hierba fresca.
Dioses homosexuales.
Diosas que parecen hombres.
Camino de trincheras.
Puertas corredizas.
Katanas desafiladas
mugrientas de óxido.
Rectas e infinitas
cual túnel sin luz…
Una luz de diez luces.
Uno de diez son los golpes
que los corredores de apuestas
sádicos y repelentes,
dan al billete de un dólar.
Un dólar por bofetada en el infierno.
El cielo de fuego.


CONEXIONES AL OTRO LADO - 2016